Mis brazos se sienten mucho más suaves
Lo compré principalmente por la piel de los brazos, que ya se veía más seca y con menos firmeza. Me sorprendió lo fácil que es aplicarlo y lo suave que me queda la piel sin sensación grasosa.
Marcela G.¿Tienes una cuenta?
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Una fórmula reafirmante natural diseñada específicamente para mujeres que han probado de todo sin obtener resultados.

Empecé a usarlo después de bañarme porque tenía la piel bastante seca. Lo primero que noté fue la suavidad. Ahora mis brazos se sienten mucho más hidratados y cuidados.
Esa era mi principal duda porque nunca fui fanática de los aceites. Me sorprendió muchísimo lo rápido que se absorbe y que después puedo vestirme normalmente.
Eran dos zonas que tenía bastante olvidadas. Ahora forman parte de mi rutina diaria y siento la piel mucho más suave y con mejor aspecto.
No esperaba que fuera tan agradable. Se esparce muy fácil y deja la piel con una sensación de hidratación que me dura bastante.
No esperaba milagros de un día para otro. Lo uso todas las noches en brazos y piernas y con el tiempo empecé a notar la piel más cuidada y menos reseca.
Esa era la zona que más me incomodaba. Empecé a masajear el aceite todos los días y me gusta muchísimo cómo se siente y cómo se ve la piel ahora.
Siempre fui bastante consciente de la piel de mis brazos. Incorporar SKYN a mi rutina me hizo sentir que finalmente estoy haciendo algo por cuidarla.
Pensé que iba a necesitar muchísimo producto, pero se distribuye muy bien. Uso poca cantidad después de la ducha y me resulta súper práctico.
Había probado otros que me dejaban una sensación pesada. Este es mucho más liviano y por eso pude incorporarlo de verdad a mi rutina.
Después de varios cambios de peso la piel había quedado distinta. Empecé a usar SKYN todas las noches y me encanta la sensación que deja después del masaje.
Al principio lo que más noté fue que la piel estaba menos seca. Después seguí usándolo porque me gustó mucho cómo quedaba al tacto.
Lo dejé directamente en el baño para no olvidarme. Sobre la piel recién seca se distribuye rapidísimo y en pocos minutos ya estoy vestida.
Lo incorporé tan fácil que no quería quedarme sin producto. El primero ya está por terminarse y pedí otro para seguir con la rutina.
Sobre todo en invierno tenía la piel de las piernas muy tirante. Con SKYN siento que la hidratación me dura mucho más durante el día.
Ella también estaba buscando algo para cuidar la piel madura. Le mostré cómo me quedaba después de aplicarlo y terminó comprándose uno.
No es un brillo aceitoso, sino que la piel queda con un aspecto mucho más saludable. En las piernas se nota muchísimo cuando uso vestidos.
Los primeros días me pasaba de cantidad. Después entendí que con muy poco alcanza y ahí me empezó a gustar muchísimo más la textura.
Aunque lo compré para brazos y escote, terminé poniéndomelo también en las manos porque me gusta mucho la sensación de suavidad que deja.
Siempre compraba cremas y después me olvidaba de usarlas. Como este aceite se aplica tan rápido, encontré una rutina que realmente puedo mantener.
Se convirtió en mi momento de cuidado después de bañarme. Me tomo unos minutos para masajear la piel y la sensación final es buenísima.
Era algo que me preocupaba muchísimo porque lo uso a la mañana. Espero un momento después de aplicarlo y me visto sin ningún problema.
Me gusta muchísimo más la sensación del aceite. Se desliza bien, puedo masajearlo y después la piel queda suave sin sentirse pesada.
Es la zona donde más noto los cambios de la edad. Me gusta sentir que estoy cuidándolos todos los días y la hidratación es excelente.
Lo tengo al lado de mis cremas faciales y antes de acostarme lo uso en cuello, escote y brazos. Me lleva muy poco tiempo.
Mi piel se reseca muchísimo con el frío. Desde que tengo SKYN lo uso prácticamente todos los días y siento mucha menos tirantez.
Había zonas que se veían bastante opacas y secas. La diferencia que más noto ahora es la suavidad y el aspecto hidratado.
Siempre pruebo poca cantidad primero porque mi piel suele ser bastante sensible. En mi caso lo pude incorporar sin problema y me encanta cómo deja la piel.
Yo ya venía notando la diferencia al tacto, pero cuando él me preguntó qué estaba usando me causó gracia porque nunca se fija en esas cosas.
Pensé que iba a ser un lío por tratarse de un aceite. En realidad pongo unas gotas, masajeo y listo. Mucho más simple de lo que creía.
Al principio era simplemente otro producto en el baño. Después de varias semanas ya se convirtió en parte de mi rutina y siento que estoy cuidando mucho más mi piel.